miércoles, 5 de abril de 2017

De los pelos


El común de los esclavos luce su cabeza rapada, pero... ¿y el placer de manejarlos tirando de su cabellera?
¿Y el gusto de arrastrarlos por el piso tomándolos del pelo?
¿Y la oportunidad perdida de atar ese pelo fuertemente a un gancho e izarlo suspendiéndolo del techo hasta separar sus pies del suelo?
Señor Germán

2 comentarios:

  1. Me encanta que seas un amo tan poliédrico, tan capaz de muchas cosas diferentes entre sí.

    Besos.

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  2. Es que imagino muchas más cosas de las que pongo en práctica.
    Por suerte para mi chico.
    Pero como se dice vulgarmente nunca es tarde y siempre hay tiempo.
    Besos

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