sábado, 1 de octubre de 2016

Cosquillas

No soporta las cosquillas, tanto le enloquecen que te incita a someterlo a sesiones interminables.
Se estremece y convulsiona, muerde la bola y se ahoga con sus propias babas.
Para salvarlo de la asfixia, bastará con hundirle en la piel más blanda de la planta las púas metálicas con las que le has torturado suavemente.
Señor Germán

2 comentarios:

  1. Tengo unas cosquillas terribles, tanto que es relativamente fácil dejarme fuera de juego. Aunque ahora que te lo he contado no sé si tendría que matarte jajajaja.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hummm...los cosquillosos tienen fama de ser muy buenos amantes!

      Eliminar