domingo, 18 de septiembre de 2016

Le va la vida


Cuando estoy acabando eso es lo único importante en el mundo.
La zorra que se beberá mi leche tiene que succionar sin detenerse, como si le fuera la vida en eso.
Y en parte es verdad, porque si falla le taparé la nariz y le hundiré la verga al fondo de la garganta, hasta verla agonizar.
Señor Germán

2 comentarios:

  1. Vaya morbazo, a mi también me gusta que mantengan un ritmo más o menos constante cuando me están comiendo el rabo pero me cuando me toca arrodillarme a mi la mayoría prefieren que juegue con la intensidad y vaya subiendo y bajando el ritmo.

    Besos.

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  2. Un buen mamón sabe usar muchas técnicas; pero si se va tragar la leche le exijo que al momento en que me voy chupe como ternero hambriento. Quiero sentir en el capullo la máxima presión que hacen los labios apretados y el vacío de la succión.
    Un abrazo

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