viernes, 26 de agosto de 2016

No podía escapar

Se situó tras el hombre y miró por encima de su cabeza.
Realmente era hermoso, todo líneas largas y músculos fuertes.
Le acarició el trasero con el más ligero de los toques.
El hombre se arqueó apartándose, un quejido escapó de sus labios.
Lo acarició con más firmeza.
El hombre se arqueó de nuevo.
Entonces se preguntó por qué se apartaría cuando no podía ir a ningún sitio.
Estaba esposado al suelo.
No podía escapar.
Su mano bajó por el increíble pelo casi blanco, estremeciéndose por la sensación de mechones sedosos entre sus dedos.
Se preguntó si se sentiría igual de bien envolviendo su verga mientras le chupaba.
No importaba realmente, pensaba averiguarlo muy pronto.
Agarró un puñado de ese pelo y tiró de su cabeza hacia atrás.
 - Eres mío, mascota - le gruñó al oído.
Sintió como el cuerpo entero del hombre temblaba contra el suyo.
Bajó su mano y le acarició el vientre, intentando calmarle; pero el hombre se resistió, gimiendo.
Stormy Glenn fragmento de Subasta de esclavos

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