lunes, 29 de agosto de 2016

Fe ciega


Eres el débil, el dependiente, el necesitado.
Me precisas.
Te has entregado para que te conduzca porque te soy indispensable.

Te has convencido que me tienes fe ciega porque te lo exijo.
Yo no te lo exijo, eres tú el quién necesita de esa fe.
Eres tú el que ha elegido la venda.
Yo te la ajustaré, te ayudaré a disipar cualquier duda.
Ahora que me has dado el poder lo haré.
Por las buenas o por las malas,
Señor Germán

2 comentarios:

  1. Me alegra que hayas vuelto, Germán. La confianza no es que sea importantísima, es que es crucial, lo malo es que en estos tiempos en los que todo es inmediato y de usar y tirar muy poca gente quiere construir una relación, del tipo que sea, porque eso requiere tiempo y dedicación.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Durante mucho tiempo estuve convencido de que no valía la pena intentar una relación estable; pero sin proponermelo se dieron las condiciones y encontré la horma de mi zapato. Han pasado siete años y no sabes lo satisfactorio que es volver a casa.
      Beso

      Eliminar