jueves, 7 de julio de 2016

Injuria

¿Cómo había podido creerme capaz de enternecer a un hombre que ya encontraba en mi propio dolor un acicate más a sus horribles pasiones?
¡Creeréis que inflamándose con los agudos acentos de mis lamentos, saboreándolos con inhumanidad, el indigno se preparaba él mismo para sus criminales tentativas!
Se levanta, y mostrándose finalmente ante mí en un estado en el que la razón triunfa raras veces, y en el que la resistencia del objeto que la hace perder no es si no un alimento más al delirio, me agarra con brutalidad, aparta impetuosamente los velos que todavía siguen ocultando aquello de lo que arde por disfrutar.
Sucesivamente, me injuria... me halaga... me maltrata y me acaricia...
¡Oh, qué escena, Dios mío!
¡Qué mezcla increíble de crueldad... de lujuria!
Donatien Alphonse François de Sade, fragmento de Justine

1 comentario:

  1. "un estado en el que la razón triunfa raras veces, y en el que la resistencia del objeto que la hace perder no es si no un alimento más al delirio..." te transporta sólo con leerlo.

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