martes, 17 de mayo de 2016

Mi propiedad

Sumisos que uso y dejo, que comparto, que me prestan o alquilo, que con mas o menos gusto regalo a otros; de esos hay muchos.
Pero si considero a un esclavo de mi propiedad; ¡ah señores! ¡con ese no se metan!
Despertarían mi instinto asesino, mi agresividad descontrolada.
Seria capaz de destruir y destruirme luchando por mantener mi posesión, y por aniquilar a quien pretendiera quitármela.
Señor Germán

1 comentario:

  1. la revelación de la jerarquía como el canto del lobo despierta la energía del esclavo, le eriza la piel. me agazapo ante sus palabras en acto de sumisión y amor.

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