lunes, 22 de febrero de 2016

Galeote

Cadenas y pies desnudos,... y ya me parece oler el salobre de alta mar y escuchar el golpe de los remos sobre la superficie del agua.
¿Acaso en otra vida fui un Cómitre salvaje que abusaba del corbacho marcando el lomo de mis galeotes?
... No es más que otra fantasía romántica que se permite un sádico, limitado por la conciencia y las costumbres de una sociedad diferente.
Fantasía y juego de los pies de un macho, tentadoramente encadenados, que dispara mi libido y me enciende para la acción.
Señor Germán

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