jueves, 4 de febrero de 2016

Cuerpo

El cuerpo y la voluntad del esclavo son propiedad de su Amo.
Señores como mi propietario son muy exigentes cuando se trata de la estética y salud de sus propiedades.
Un esclavo debe preocuparse mucho, a excepción que su Amo lo prohiba, en mejorar su aspecto, mucho más a medida que pase el tiempo.
El siervo tiene que estar dispuesto a superar sus límites, con voluntad y esfuerzo diario crecientes.
Cuando mi Dueño observa parte del entrenamiento, se me dispara la adrenalina a tal punto que me siento capaz de derribar los pilares del templo.
No se queda mucho tiempo, al rato se va con una media sonrisa y un bulto en el pantalón; creo que para evitar que se me reviente el corazón.
 ayax{SG}

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