domingo, 17 de enero de 2016

Cuero y castigo

El clásico Verdugo cubría su rostro encapuchado con el pretexto de mantener el anonimato, y también como parte del ritual que impone temor reverencial a su persona.
Ritual que repite el Macho Dominante enfundándose en cuero, listo para aplicar un castigo que nadie osa en discutir si es justo o no.
El Verdugo no da lugar a la clemencia, ejecuta la pena establecida con frialdad.
Así trata un Amo a su esclavo cuando quiere castigarlo, porque se lo merece... o porque se lo merece.
Señor Germán




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